lunes, 13 de agosto de 2012

Ahora resulta que España es un Estado Confesional


confesional.
1. adj. Perteneciente o relativo a una confesión religiosa. U. t. c. s.
2. m. ant. confesionario (tratado en que se dan reglas para confesarse).
aconfesional.
1. adj. Que no pertenece o está adscrito a ninguna confesión religiosa. Estado, partido aconfesional

El Tribunal Supremo se manifiesta a favor de la confesionalidad del Estado

Reflexiones del Presidente de Europa Laica ante las últimas sentencias del TS sobre la religión en la escuela

Documento con fecha domingo, 12 de agosto de 2012. Publicado el domingo, 12 de agosto de 2012.
Autor: Francisco Delgado. Presidente Europa Laica.Fuente: Laicismo.org.

Con una mayoría parlamentaria y una judicatura mayoritariamente confesional, el avance hacia la laicidad del Estado se “estanca”, a pesar de tener una sociedad altamente secularizada.
La ideología católica de una mayoría de los jueces que, en la actualidad, forman parte del Tribunal Supremo, junto a la pasividad del poder legislativo y, lo que es más grave, del legado que dejaron los gobiernos “progresistas” de González y Zapatero, en materia religiosa y de libertad de conciencia, son la causa principal de que el poder judicial favorezca los intereses de la iglesia católica, en la mayoría de sus sentencias.
Es intolerable que unas recientes sentencias de Tribunal Supremo (TS) eliminen los pequeños avances que se han ido consiguiendo en materia de libertad de conciencia, gracias al trabajo y al empeño que una parte muy importante de la ciudadanía.
Conquistas a favor de la “construcción del Estado laico”, es decir del Estado de Derecho”, y, sobre todo, a favor de la “libertad de conciencia” de cada ciudadano y ciudadana..
Es inaudito y muy preocupante que, como consecuencia de que los poderes legislativos y ejecutivos durante más de treinta años no hayan “hecho su trabajo” adecuadamente, sea el poder judicial, quienes legislen a “golpe de sentencias” en estas materias tan delicadas (como es la libertad de conciencia), favoreciendo los intereses del clero, en la mayoría de los casos.
Los Gobiernos de Aznar y el actual de Rajoy, han estado y están (en la actualidad) de forma meritoria “en su papel” de defensa de los intereses de la Conferencia Episcopal, en todos los frentes políticos. Pero los que podían (y debían) haber cambiado el rumbo de la situación no lo hicieron: Primero fue González y sus diversos Gobiernos trufados de meapilas, durante 14 años y, posteriormente, Zapatero, junto a sus muy influyentes católicos durante 8 años, los que optaron, durante esos mandatos que tuvieron amplias mayorías, por mantener intacto el espíritu del Concordato franquista de 1953; mantener los Acuerdos con la San Sede de 1979; conservar la ley de libertad religiosa de 1980; aprobar leyes educativas, con un fuerte acento confesional (LODE y LOGSE), afianzándolo, aun más, en la vigente LOE, de 2006; NO derogar leyes y normas favorecedoras de los intereses de la jerarquía católica en materia de Derecho civil y penal, de tributos y de financiación (en esta caso, si, pero aumentándola); NO derogar normas (como las de la Ley Hipotecaria) que permiten la usurpación de bienes públicos por parte de la iglesia católica; y SI propiciar actuaciones que permiten la cesión de suelo público para lugares de culto.
Esta premeditada actitud de dirigentes del Partido Socialista tenía -como objetivo último- “retrasar o, incluso, evitar la construcción del Estado laico”, utilizando como coartada la “calculada” ambigüedad constitucional en esta materia.
Con esta actitud política han sido más que previsibles los compromisos “en ocasiones vergonzantes e irracionales” adquiridos, en diversos momentos de este tiempo con los Bertoni, Roucos, Ratzinger, Cañizares… cuando, curiosamente, éstos les proferían insultos y amenazas constantes. Hecho realmente insólito.
Y la causa de esos ataques del clero, especialmente a Zapatero, tenían que ver con leyes y actuaciones como la de los matrimonios entre personas del mismo sexo, la pacata ley del aborto, la asignatura de “Educar para la Ciudadanía”… junto a un rocambolesco y falaz mensaje sobre una denominada “Alianza de Civilizaciones”, actuaciones que, sin quitar el gran mérito de algunas de ellas, significaban una “cortina de humo” muy bien orquestada, que tapaban las otras miserias, como por ejemplo:
*Financiación por el Estado de escuelas dogmaticas (privadas católicas): El “gran pastel” de la Iglesia, junto al de la financiación
*Religión, simbología y proselitismo confesional en centros escolares de titularidad pública
*Asimilación al cuerpo de funcionarios docentes de los catequistas designados por los obispos para que impartan religión católica en la escuela (y los designados por otras religiones: evangélicos, islamistas, etc.)
*Permitir que las confesiones religiosas no abonen la mayoría de los impuestos (el más sangrante es el del IBI)
*Permitir que la iglesia católica se apropie de bienes públicos y privados utilizando la Ley Hipotecaria
*La financia el culto y el clero (católico)
*La cesión de suelo público para culto y proselitismo religioso
*La asistencia masiva de servidores públicos (políticos)a actos de carácter confesional y permitir simbología católica en lugares públicos.
*No proteger la libertad de conciencia de los menores y de las personas no religiosas, y, en cambio, si proteger las creencias e intereses religiosos
*En suma, la realidad y el legado consiste en que las corporaciones religiosas (especialmente la católica) disfrutan de unos grandes privilegios, frente a un tejido social no religioso cada vez más castigado por los poderes públicos.
La justificación “fácil” a estos desatinos políticos ha sido le cuestión electoral (en un país mayoritariamente católico… aunque menos, en la práctica). Pero a estas alturas de la historia sigo opinando que ha sido la “fácil escusa”, la “gran coartada” (sobre todo a nivel de militancia interna y de votantes), pero en el fondo ha habido otros “intereses de carácter confesional” diferentes de los electorales.
Por ello, después de tanta lucha laicista en donde se han conseguido ligeros avances, nos preocupan, nos irrita, nos llena de preocupación… aunque no nos extrañan recientes sentencias, claramente confesionales, del Tribunal Supremo. Ver en:

Decisión confesional de un Organismo público sobre el cobro del IBI

Los obispos se envalentonan y exigen el cumplimiento “inmediato”

Todas ellas divulgadas por nuestro boletín: laicismo.org y en nuestra web.
De aquellos barros, vienen estos lodos…” Supongo que rectificar -en política- es de “sabios”… Pero desconozco los planteamientos de futuro…que se puedan prever, si el PSOE o alguna conjunción de la izquierda vuelve a tener mayoría para legislar a medio plazo
Europa Laica no se va a rendir… no se va a desanimar…todo lo contrario: Nos anima que frente a la complicidad de una parte importante de la judicatura y de la política con el clero y con los mercados, se está configurando una amplia mayoría social que anhela y exige un mayor grado de libertad y de democracia participativa. Que demanda que no se pierdan derechos ciudadanos, ni derechos sociales conquistados con mucho esfuerzo.
Más allá de la construcción del Estado laico, objetivo prioritario de nuestra organización, ahora nos corresponde -también- unirnos a una parte del tejido social que está altamente preocupado de que los poderes públicos en comunión con los “nuevos poderes fácticos” (entre ellos las corporaciones religiosas), traten de hacernos retroceder décadas en cuanto a derechos y a libertades.
Ante esta situación: Nuestra lucha laicista la debemos de redoblar…

*Es una reflexión de Francisco Delgado. Presidente de Europa Laica. 12/8/2012
presidente@europalaica.com

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